Residencial unifamiliar
En el sur rural de Cuenca, El Refugio se posa con calma, sin imponerse, pero integrándose al paisaje. El proyecto de Pedro Moncayo Torres nace en una finca y propone un espacio íntimo para una familia pequeña, donde la experiencia inicia desde la adaptación topografía y el bosque endémico circundante.
La arquitectura retoma lo vernáculo como estrategia, organizándose en dos volúmenes que, junto a un portal de transición, se articulan alrededor de la cocina y la parrilla. Utiliza muros de piedra, ladrillo artesanal y cubiertas de madera, caña y teja, logrando confort térmico y conectando el habitar con su esencia más primaria.
