Residencial unifamiliar
En Casa Jardín, Al Borde propone habitar casa y naturaleza como un solo sistema, donde el jardín se vuelve la circulación y diluye los límites del espacio. La sostenibilidad nace desde la construcción: se usa la misma tierra del desbanque para levantar un muro portante de adobe, apoyado sobre piedra. A esto se suma un sistema vivo, donde el sistema de alcantarillado se pierde, y las aguas negras y grises se tratan con lombrices rojas y filtros naturales, conectando la vivienda con su entorno. Al Borde presenta así su mayor valor social: demostrar que otra forma de habitar sí es viable y se consigue gracias a una arquitectura que piensa en las personas y su entorno.
