Alta Envergadura.
La intervención en la quebrada Caupicho plantea una nueva relación entre ciudad y naturaleza, transformando este espacio en un laboratorio vivo de resiliencia urbana. A través de ocho dispositivos experimentales basados en soluciones naturales, el proyecto demuestra cómo técnicas de bajo costo, robustas y construidas con materiales locales pueden gestionar el agua, recuperar biodiversidad y mejorar los accesos comunitarios.
Entre estas estrategias destaca la implementación de un microbosque con técnica Miyawaki, compuesto principalmente por especies nativas, que acelera la regeneración ecológica, fortalece la captura de CO2 y crea hábitats para aves e insectos urbanos. Cada intervención funciona como parte de un sistema conectado que evidencia la capacidad de la naturaleza para trabajar en equilibrio y adaptarse frente al cambio climático, reactivando además el vínculo entre la comunidad y su paisaje natural.
