Alta Envergadura.
El Jardín de Cascarilla, desarrollado por Architekten en el valle de Tumbaco, propone una visión sostenible del paisaje donde la naturaleza se convierte en arquitectura viva. Constó de una siembra estratégica de 20 especies de árboles y, a partir de ahí, las especies fueron dejadas a merced de la sucesión ecológica y la competencia relacionada con la selección natural.
El proyecto transforma un área verde comunal en una serie de habitaciones exteriores en constante evolución. El crecimiento, la competencia natural y el paso del tiempo moldean el espacio, generando sombra, confort climático y refugio para aves, insectos y polinizadores. Más allá de lo estético, el jardín funciona como un laboratorio ecológico que explora nuevas formas de convivencia entre humanos y no-humanos, potenciando biodiversidad, captura de CO2 y resiliencia ambiental en un ecosistema vivo.
