Residencial unifamiliar
Casa Tacuri, de Gabriel Rivera Arquitectos, es concebida como vivienda unifamiliar y estudio. Implantada en un lote ubicado en Nayón, fue desarrollada bajo una premisa fundamental: construir desde el respeto por lo existente.
El proceso de diseño inició con una lectura del lugar, considerando topografía, orientación, vientos predominantes y elementos naturales. A partir de este análisis surgió una arquitectura capaz de adaptarse al terreno y conservar los trece árboles existentes, principalmente algarrobos, que se convirtieron en el punto de partida para la implantación del proyecto.
Una reinterpretación de la tipología casa–patio permitió organizar tres volúmenes alrededor de un jardín arbolado que funciona como el corazón de la vivienda. El primero alberga los espacios sociales, el segundo las áreas privadas y el tercero el estudio. Todos miran hacia el patio central, recibiendo iluminación y ventilación natural.
La experiencia espacial está marcada por la integración entre interior y exterior. Grandes ventanales corredizos permiten abrir completamente los ambientes hacia el patio, haciendo que la naturaleza forme parte de la vida cotidiana y diluyendo el límite entre arquitectura y paisaje.
Constructivamente, la casa se conforma por grandes losas de hormigón apoyadas sobre tubos reciclados que funcionan como columnas. La modulación estructural y la independencia de acceso a cada volumen permiten flexibilidad en el uso de los espacios y una arquitectura capaz de cambiar con el tiempo, adaptándose a nuevas dinámicas familiares y profesionales.
Más allá de resolver un programa funcional, la casa propone una relación armónica entre paisaje, habitar y memoria actual.
Impacto Sustentable
La estrategia sustentable de Casa Tacuri nace desde la implantación misma del proyecto. La vivienda se adapta cuidadosamente a la topografía, evitando movimientos de tierra innecesarios y reduciendo el impacto sobre el entorno natural.
La preservación de los trece árboles existentes permitió mantener las condiciones naturales del lugar y generar un microclima que aporta sombra, regula la temperatura y mejora el confort ambiental de la vivienda. El patio central funciona como un gran domo natural de protección frente al sol ecuatorial, donde la vegetación y las grandes losas en volado filtran la radiación solar, protegiendo los espacios de la lluvia y creando un ambiente más fresco y protegido. Estas estrategias pasivas permiten controlar el asoleamiento, reducir la necesidad de sistemas mecánicos de climatización y disfrutar del espacio exterior durante todo el año.
Constructivamente, el uso de tubos reciclados como elementos estructurales reduce el consumo de nuevos recursos. La honestidad material del hormigón visto evita recubrimientos innecesarios y disminuye el mantenimiento. Casa Tacuri incorpora, además, un sistema de recolección de aguas lluvias para el riego del patio central y los jardines, reduciendo el consumo de agua potable.
En Casa Tacuri, la sustentabilidad se entiende como una manera de pensar la arquitectura desde el respeto por el lugar, el clima, la naturaleza y el tiempo, integrando estrategias pasivas, eficiencia constructiva y una relación cercana entre arquitectura y paisaje.
