Residencial unifamiliar
Implantada en las laderas del Ilaló, Casa Quinchuyaku de Emilio López, está concebida como parte de un proceso de regeneración ambiental orientado al reemplazo progresivo del bosque de eucalipto por flora nativa. Su arquitectura se integra al paisaje mediante una envolvente de doble apertura que actúa como mediador climático, favoreciendo la ventilación cruzada, el confort térmico pasivo y una relación directa con el bosque.
El proyecto incorpora principios de economía circular: cerca del 50% de los materiales son reutilizados de una antigua vivienda del centro de Quito. El 100% del agua se capta desde las cubiertas y la totalidad de la energía eléctrica es generada mediante paneles solares integrados a la envolvente. Su proceso constructivo, desarrollado a través de mingas con participación local, refuerza una visión de sostenibilidad que articula arquitectura, comunidad y territorio.
