Alta Envergadura.
JADELAB corresponde al diseño y construcción de un laboratorio de producción de larvas y postlarvas de camarón en la ciudad de Manta, concebido como infraestructura estratégica para fortalecer la cadena productiva camaronera del Ecuador mediante el abastecimiento de material biológico de alta calidad a las granjas de la región costera.
La instalación integra sistemas especializados de captación, bombeo, filtración, desinfección y acondicionamiento de agua marina y salobre, generando condiciones ambientales y sanitarias controladas para garantizar el desarrollo larvario en sus distintas etapas.
El principal reto consistió en materializar una infraestructura industrial de alta complejidad técnica dentro de un plazo excepcionalmente exigente. Desde su concepción, el proyecto fue diseñado para ejecutarse en apenas cinco meses, convirtiéndose en un referente nacional de eficiencia aplicada a infraestructura acuícola especializada.
Para alcanzar este objetivo se adoptó un sistema constructivo basado en paneles de poliestireno expandido (EPS), malla electrosoldada y recubrimiento de mortero estructural. Esta solución permitió optimizar tiempos de ejecución, reducir cargas sobre un terreno con condiciones mecánicas desfavorables y mejorar el rendimiento integral de la obra.
Este sistema es sobre todo eficiente para la construcción de reservorios de forma circular y tanques de gran capacidad, ya que permite disminuir requerimientos estructurales y optimizar costos sin comprometer el desempeño técnico. El proyecto demuestra cómo la innovación constructiva puede transformar el desarrollo de infraestructura industrial especializada en el Ecuador.
Impacto Sustentable
En proyectos industriales vinculados a procesos biológicos altamente controlados, la sustentabilidad no depende únicamente del funcionamiento futuro de la edificación, sino también de las decisiones adoptadas durante su diseño y construcción. Este laboratorio fue concebido con que cada elección técnica podía traducirse en beneficios ambientales, sociales y económicos de largo plazo.
La implementación del sistema constructivo Hormi2 permitió incorporar criterios de eficiencia desde la materialización del proyecto. La utilización de paneles con núcleo aislante favoreció una construcción más racional, reduciendo la demanda de hormigón y de recursos complementarios frente a soluciones convencionales y disminuyendo así la huella asociada al proceso constructivo.
A nivel operativo, el comportamiento térmico de la envolvente contribuye a mantener condiciones más estables dentro del laboratorio, disminuyendo el consumo energético requerido para climatización y apoyando el control de temperatura en áreas críticas del proceso. La reducción del peso propio del sistema también permitió limitar intervenciones sobre el terreno y optimizar las soluciones de soporte estructural.
Desde una perspectiva social, el proyecto evidencia cómo la industrialización puede impulsar conocimiento técnico, fortalecer capacidades locales y acompañar el crecimiento de una actividad productiva relevante para la región.
En términos económicos, la combinación entre rapidez de ejecución, eficiencia operativa y menores requerimientos de mantenimiento demuestra que las decisiones constructivas pueden generar beneficios que trascienden la etapa de obra.
Más que una solución tecnológica, el proyecto plantea una forma de entender la construcción industrial desde criterios integrados de sustentabilidad y permanencia en el tiempo.
