Residencial unifamiliar
Posado frente a un río y envuelto entre la vegetación, Refugio Huaira plantea una arquitectura consciente que, con decisiones medibles, logró una huella de carbono negativa, capturando 3,360 kg de CO2 y emitiendo solo 1,679 kg. La clave está en su sistema constructivo “low tech”, donde cada material cumple un rol preciso. El uso de madera contrachapada como base estructural permite almacenar carbono, mientras que el tetrapack reciclado actúa como protección climática.
El proyecto utiliza estrategias bioclimáticas como la ventilación cruzada, la doble piel y la elevación del volumen optimizan el confort sin recurrir a sistemas intensivos en energía. El resultado es un sistema replicable y adaptable.
